Arboricultura y Medioambiente

 

PILAS

Un enemigo en Casa y en el Trabajo

 Juan Manuel Cubero Castillo

http://www.angelfire.com/id/todoesposible/pilas.htm

www.greenpeace.org.ar

       


De las Pilas y Baterias alimentan hoy buena parte de la aparatología electrónica que usa el hombre moderno, pero el problema principal comienza en el momento de arrojarlas a la basura o al suelo del campo, ya que, por ejemplo, una micrópila de mercurio puede contaminar 600.000 litros de agua al liberar sus componentes de mercurio o cadmio, el cual al entrar en contacto con la tierra y posteriormente cuando percolan y llegan a la capa de agua. Ya sabemos que el Mercurio contamina la cadena.  alimentaría. 

Si tenemos en cuenta que, sólo en Estados Unidos se eliminan 200 millones de pilas por año (con el crecimiento de móviles, cámaras digitales, ordenadores portatiles  y un Sin Fin de aparatos que usan baterías no sabemos en que niveles nos movemos hoy en día, cuando podamos examinarlo a fondo nos daremos cuenta que el tema es más que preocupante. 

Cuando la industria electrónica logró niveles de miniaturización casi inimaginables en sus diseños, con la consiguiente facilidad para la fabricación de aparatos portátiles, se produjo una gran explosión de producción seguida de un gran consumo. Al igual que en muchos otros rubros, la industria y el comercio no se preguntaron por el impacto que causarían en el medio ambiente tales productos. Así nos encontramos hoy en el mundo y en nuestro país, que no ha escapado a esta corriente, con el uso creciente de pilas, sin haber desarrollado métodos adecuados para la eliminación o reciclado de estos elementos.

No existen iniciativas gubernamentales tendientes a buscar soluciones a pesar de considerar a la pila un residuo peligroso según la ley nacional 24051 (Argentina). La ley llama sustancias ecotóxicas a todo aquel desecho que si se libera, produce efectos adversos inmediatos o retardados en el medio ambiente. 

Han surgido en los últimos años algunas experiencias llevadas a cabo por organizaciones no gubernamentales (ONG), en diferentes puntos del país tales como Bariloche, Córdoba y Mar del Plata, pero aún no se puede afirmar científicamente con absoluta seguridad sobre los resultados de esas experiencias (vitrificación, encapsulado, enterramiento, etc.). 

En otros países, tales como Suecia, desde 1986 se hace recolección de pilas. 

En Suiza se consideran residuos peligrosos y está prohibido enterrarlas o depositarlas en rellenos sanitarios. En este país se recupera el mercurio, el zinc y el manganeso para ser reciclados, además de alentar el uso de equipos con pilas recargables, teniendo dichos aparatos un descuento del 10% y una etiqueta con el símbolo ISO, que alerta al consumidor sobre la peligrosidad de las pilas, recordando al usuario que una vez agotadas deben retornar al punto de venta. 

En Austria desde 1991 se prohíbe arrojarlas con la basura común. 

En España desde 1993 ya no se fabrican pilas con alto contenido de mercurio y en Alemania obligan al fabricante y al comerciante a reciclarlas desde 1993. 

La Asociación Europea de Fabricantes de Pilas Secas (Euro pile), es una entidad que representa a varias compañías y propuso e instrumentó un programa de reducción gradual del uso del mercurio. 

Desde 1994 ya no se fabrican pilas con dicho metal pesado. 

Finalmente, en Japón y otros países se reciclan. 

La pregunta es ¿qué podemos hacer NOSOTROS como RETO PERSONAL?

 

Guía de reconocimiento de las pilas

A todas las llamamos genéricamente pilas, pero sus nombres son variados y derivan de la composición interna. Pueden ser alcalinas, carbón-zinc, níquel-cadmio, botón según tengan mercurio, litio y óxido de plata, zinc-aire. 

Para saber cómo hay que tratar a una pila es necesario aprender a reconocerla, ya que los fabricantes, todavía no han empezado a marcarlas claramente con un símbolo que nos permita distinguirlas inmediatamente.

El primer problema que se plantea es la diversidad de tipos y modelos de pilas existentes en el mercado, que básicamente son las siguientes:

1. Pilas Botón

Aunque ha de varios tipos las más frecuentes son las pilas botón de mercurio, que son las que contienen más mercurio por unidad.

Para que te hagas idea, uno solo de esos pequeños botones podría contaminar 600.000 litros de agua, una cantidad mayor que la que bebe una familia de 4 miembros ¡durante toda su vida!

Las pilas botón de litio, en cambio, no contienen ni mercurio ni cadmio, o sea que son una alternativa interesante para evitar el consumo de los botones de mercurio.

Las pilas botón pueden reciclarse y recuperar así productos (mercurio entro otros) que serán útiles otra vez.


 


2. Pilas alcalinas

Este tipo de pila ofrece duración y potencia, pero a costa de utilizar mercurio.

Aunque el contenido tóxico por unidad es menor que en las pilas botón, es suficiente para contaminar 175.000 litros de agua, más de la que bebe una persona durante toda su vida. Además, el volumen de ventas de las pilas alcalinas supera con mucho el de las pilas botón y sigue creciendo...

Aunque no existe técnica de reciclado de estas pilas, está claro
que no pueden echarse a la basura y que deben ir a vertederos especiales donde pueda realizarse su eliminación controlada. De todos modos, la solución, a la larga, es la sustitución del mercurio por productos no peligrosos, como ya se hace en otros países europeos. Mientras tanto, nosotros debemos utilizar otras menos problemáticas, como las salinas o las pilas verdes.

3. Acumuladores Níquel-Cadmio

Este tipo de pilas, que a lo mejor no conoces porque es menos frecuente tiene la característica de que pueden recargarse después de gastada, así que, bien utilizada, puede durar años.

Sin embargo, también son peligrosas, aunque no contienen mercurio. En este caso, es el cadmio el metal tóxico que emplean.

Así que, ¡nada de tirarlas a la basura! Además, en otros países, ¡ya se reciclan!

4. Pilas Salinas

Son las primeras que aparecieron y ya las usaban nuestros abuelos. Tienen menos duración y potencia pero su contenido tóxico es muy bajo.

5. Pilas Verdes

Los fabricantes están comenzando a sacar al mercado un nuevo tipo de pilas, conocidas como verdes, ecológicas o biopilas. La ventaja de esta novedad es que apenas contienen mercurio, así que no dan problemas de contaminación y podemos echarlas al cubo de la basura.

Aunque pueden ser una alternativa interesante, no deben constituir una excepción sino la regla general.
 

Resumen

Tipo de pila Características Toxicidad
Secas También llamadas "salinas" o de "zinc-carbón", contienen muy poco mercurio ( 0,01%) Muy baja
Alcalinas Tienen un contenido de mercurio del 0,5% Tóxicas
Recargables Contienen cadmio. No tienen mercurio. Tóxicas
Botón Algunas contienen hasta un 30% de mercurio Muy alta
"Verdes" Carecen de cadmio y mercurio, aunque se desconocen parte de sus componentes. Desconocida

 

Problemas  que producen

Los problemas que plantean son múltiples. Dejando a parte la contaminación que producen las industrias que las fabrican, existen tres problemas importantes como resultado directo de su utilización:


1. El despilfarro económico que su uso implica:

Aunque práctica, la pila no es energéticamente eficiente, su fabricación consume 50 veces más energía que la que produce. 


Es conveniente el uso de aparatos conectados a la red eléctrica 


2. Inutilización de aparatos debido a su supuración:

Una pila abandonada en un aparato que no usamos, corre peligro de derramar las sustancias químicas de su interior, con lo que el aparato que las contiene puede deteriorarse seriamente. Aunque se ha desarrollado el blindaje de las pilas para evitar este problema, lo cierto es que su eficacia no es absoluta y su aplicación no está universalmente extendida. 

También es recomendable usar calculadoras o aparatos a energía solar y no dejar las pilas al alcance de los niños. Pueden llevarlas a la boca y hacer una inconsciente ingesta de metales pesados con su consiguiente peligro para la salud. 

3. Eliminación cuando se agotan:

Una vez utilizadas se convierten en un residuo tóxico. En nuestro país. siguen los cauces habituales de la basura común. Es decir: basurero, relleno sanitario o incineración, es decir, ocurre precisamente aquello que prohíben las instrucciones de los envoltorios. Cualquiera que sea el camino, causa enormes problemas ambientales.  A modo de ejemplo, una sola pila botón puede contaminar más de 600.000 litros de agua. 


Al acumularse en los vertederos, con el paso del tiempo, las pilas pierden la carcasa y se vierte su contenido, compuesto principalmente por metales pesados como el Mercurio y el Cadmio. Estos metales, infiltrados desde el vertedero, acabarán contaminando las aguas subterráneas y con ello se introducirán en las cadenas alimentarías naturales, de las que se nutre el hombre.

El mercurio y el cadmio, junto a otros metales, no se destruyen con la incineración: se emiten a la atmósfera. Si se incineran, las emanaciones resultantes darán lugar a elementos tóxicos volátiles, las plantas industriales que asumen este cometido y los vertederos controlados que las almacenan no están exentos de peligro, pues se ha demostrado repetidamente a través de la historia, que estas instalaciones no garantizan la neutralización de las substancias tóxicas.

La fauna piscícola, tanto marina como fluvial, es la que mejor refleja el grado de contaminación por mercurio en una determinada zona del planeta. El mercurio se fija y acumula en sus tejidos sin perjudicar sus órganos vitales, por lo que, más que afectados son portadores, pero una vez ingerido el pez por animales de sangre caliente, por ejemplo el hombre, el mercurio se libera de su fijación y recupera toda su toxicidad.

El mercurio se acumula sobre todo en la médula ósea y en el cerebro, dañando a medio y largo plazo los tejidos cerebrales y el sistema nervioso central.

Visto todo esto ¿cuál es la medida más efectiva y urgente que se puede aplicar? Sin duda la fabricación de pilas sin sustancias tóxicas. Pero para esto es necesario luchar contra intereses económicos y concienciar socialmente, por lo que la tarea se presenta complicada.
 

 

Algunos mitos sobre las pilas

VERDADERO

No existe disposición segura para la mayoría de los productos tóxicos. Es por eso que varias organizaciones ambientalistas, como Greenpeace, impulsan la eliminación del uso de sustancias tóxicas en los productos como único camino para eliminar el riesgo asociado a la disposición final de ellos.

Lo mejor que podemos hacer como ciudadanos es reclamar a las autoridades que extiendan la responsabilidad de las empresas más allá del momento en que nos venden las pilas (haciéndose responsables por la mejor gestión posible) y que además les exijan la eliminación de los tóxicos que hoy componen estos productos.

El los últimos años la presión ciudadana ha logrado que las empresas fueran quitando de las pilas algunos de los tóxicos más preocupantes, como el mercurio. Sin embargo, algunas de estas sustancias fueron reemplazadas por otr5os compuestos que hoy se desconocen.

Mientras tanto, la mejor prevención de la contaminación pasa por evitar el uso de las pilas siempre que sea posible, procurando emplear artículos que no requieran energía eléctrica ( si existe la opción) o que puedan ser enchufados en la red, ya que este método es, más eficiente desde el punto de vista energético.

FALSO

Existen métodos en uso que aseguran "ad eternum" la disposición de los productos tóxicos sin que estos puedan contaminar el medio ambiente.

Las campañas de recolección de pilas en comercios u organismos públicos solucionan el problema ( hay que averiguar primero cuál será el destino que le darán a las pilas una vez recolectadas).

Las pilas son todas iguales ( ver cuadro " Tipo de pilas").

Las pilas son un mal necesario. Yo no puedo hacer nada. Siempre habrá algo que contamine.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responsabilidades compartidas

Los fabricantes de pilas tienen la responsabilidad de colaborar en la solución apropiada que evite la contaminación producida por sus productos, poniendo toda su tecnología al servicio del ambiente. 

El Estado debe intervenir urgentemente para definitivamente establecer los mecanismos que faciliten la recolección de las mismas en recipientes adecuados y adoptar las medidas para su reciclado y destino final ambientalmente seguro (relleno de seguridad para residuos peligrosos). 

Esta tema compromete por igual a fabricantes, técnicos y gobiernos, quienes deben desarrollar obligatoriamente y a la brevedad, métodos eficaces para la eliminación segura de las pilas y evitar así el impacto ambiental que producen sus componentes contaminantes, poniendo en práctica políticas ambientales que hagan de la calidad de vida no una declaración sino una realidad. 
 

 

Lo que hoy ocurre...   Lo que debería ocurrir...
>Todos los días consumimos productos que contienen sustancias peligrosas.

> Llegado el momento de la disposición final del producto ya utilizado, nos encontramos frente al dilema de qué hacer con él.

> El Estado ( es decir todos nosotros) es quein habitualmente carga con la responsabilidad de disponer de ese producto de una manera que minimice el daño ambiental.

 

 

> Quien debe tener responsabilidad por la disposición de un bien en desuso portador de sustancias peligrosas debe ser aquel que tiene la capacidad para solucionarlo, es decir, quien puede introducir cambios en el producto mismo desde su etapa de diseño para evitar los problemas que genera su disposición final.

> La responsabilidad de una empresa hoy termina con la venta.

> Debemos exigir a las autoridades la vuelta al fabricante de la responsabilidad legal, física y económica p or la gestión del producto tóxico una vez convertido en residuo.

 

Qué hacer?

>cuando compres un producto, piensa siempre en el destino que tendrá cuando ya no lo utilices.

> cuanto más conciente seamos a la hora de hacer nuestras compras, menor será la preocupación al momento de decidir que hacer con ellas cuando su vida útil se haya acabado.

> Difundir tanto como puedas esta y toda la información relacionada a este tema.

> NO ADQUIRIR aparatos que NO sean IMPRESCINDIBLES o funcionen exclusivamente con pilas.

> Conectar los aparatos a la RED siempre que sea posible, en lugar de emplear energía enlatada. Vale la pena utilizar pequeños adaptadores eléctricos, sencillos, baratos y ajustables a cualquier voltaje, capaces de transformar la corriente alterna en continua.
 

>En el caso de las calculadoras de bolsillo, son recomendables las que se cargan con LUZ SOLAR.
 


 

PONTE LAS PILAS

Como habéis visto es inimaginable el impacto que las pequeñas pilas causan en el medio ambiente. 


- Las pilas que se incineran con la basura emiten peligrosos metales a la atmósfera.

- Una pila de botón como las de los relojes son suficientes para contaminar un río entero. El promedio anual de mercurio que se usa en las pilas supera cuatro veces los límites sobre la cantidad de mercurio permitido en la basura.

- Usa siempre pilas recargables. Cuestan un poco más, pero se amortizan rápidamente pues los cargadores no son caros, incluso los hay de placas solares que no necesitan enchufarse a la red.

- Recicla siempre todo tipo de pilas cuando ya no las uses. Ya no hay excusa, los ayuntamientos han dispuesto muchos puntos, así como los supermercados, las tiendas de fotos, etc.

- Yo cuando voy por la calle y encuentro una de ellas la recojo y la llevo a una contenedor de Pilas adeduado.

- En el trabajo estuve unos 18 años con un bidoncito en la puerta de mi despacho para recoger las pilas de mis compañeros que gastaban o bien en el trabajo o bien en casa, luego las llevaba a la Junta de Residuos. ¿Cuantas pude recoger? No lo se pero estoy muy satisfecho de lo que hice. Hoy día ya lo tenemos contratado de forma oficial.